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A continuación vamos a exponer las características de los niños y niñas entre los cero y seis años de edad en su aspecto físico, motor, psicológico y afectivo-social.








CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:

El crecimiento físico es un proceso que funciona de acuerdo con un cierto calendario madurativo. El crecimiento humano tiene un control y unos mecanismos correctores que hacen que cuando algún problema o trastorno aparte el crecimiento de su trayectoria, haya una tendencia a recuperar el camino perdido; es lo que se conoce como proceso de recuperación.
El crecimiento está controlado por mecanismos endógenos y exógenos.
El ritmo de crecimiento es uy intenso durante los dos primeros años de vida y tiende a estabilizarse entre los 3 y 6 años.

CARACTERÍSTICAS MOTRICES:

Las adquisiciones clave que tienen lugar son:
  1. En los primeros meses se da una actividad motriz difusa generalizada
  2. A partir del cuarto mes se inicia la actividad motriz coordinada gracias a la intervención de la corteza cerebral
  3. Hacia el final del primer año la participación activa de la corteza permite ya que la actividad motriz tenga la coordinación para permitir las actividades de manipulación y desplazamiento
  4. Alrededor de los dos años el niño dispone ya de sus mecanismos perceptivo-motores con posibilidades de utilización plena
  5. En el tercer año de vida anda con seguridad, puede acelerar o moderar la marcha, cambiar de dirección o detenerse a voluntad. Sube y baja escaleras apoyado en una mano y con 3 años ya suele hacerlo sin apoyo alguno
  6. Entre los 4 y 5 años tienen una gran destreza y finura en los movimientos


CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS:

El niño de esta edad atraviesa dos etapas: la de la inteligencia sensoriomotora y la del pensamiento preoperatorio.
En el estadio sensoriomotor el pensamiento se caracteriza por ser exclusivamente intuitivo: sólo se da en presencia del objeto, en contacto con los sentidos. Se añade el adjetivo motor para indicar que la percepción del objeto incluye toda la actividad, especialmente la manipulativas.
Esta inteligencia coincide con los procesos del periodo sensoriomotor, estos procesos suponen inicialmente un egocentrismo intelectual total y termina en el dominio elemental del mundo circundante.
Hacia los dos años aparece en el niño la capacidad de pensar en lo primero a partir de los segundo, es lo que se llama función simbólica y su aparición marca el inicio del segundo estadio, denominado estadio preoperacional.
Hacia el año y medio o los dos años aparece la imitación diferida que es la que se realiza con ausencia del modelo. Otras características de este pensamiento son:
  1. Pensamiento concreto: puede representar mentalmente objetos y acciones, siempre y cuando trabaje directamente con la realidad
  2. Pensamiento sincrético: realiza percepciones generales, en bloque, para inmediatamente concentrarse en la parcela que le interesa
  3. Pensamiento egocéntrico: es incapaz de establecer relaciones causales o analogías, y sus planteamientos son puramente subjetivos
  4. Pensamiento preconceptual: procede de lo particular a lo particular
  5. Pensamiento irreversible: no puede volver al punto de origen porque no hay conservación en un pensamiento
  6. Pensamiento mágico: concibe el mundo animado por fuerzas especiales
  7. Pensamiento fenómeno: el niño centra su atención en un rasgo llamativo

CARACTERÍSTICAS SOCIOAFECTIVAS:

El desarrollo afectivo lo vamos a dividir en dos.
De 0 a 3 años:

Los niños nacen con la gran capacidad de aprender, jugando el apego un rol fundamental en estos primeros años.
El apego es un vínculo que establece el niño con las personas que interactúan de forma privilegiada con él, estando caracterizado por determinadas conductas, representaciones mentales y sentimientos.
El apego es un conjunto de sentimientos asociados a las personas con las que el niño está vinculado. La adecuada relación con las figuras de apego conlleva sentimientos de seguridad, bienestar y placer, asociados a la proximidad y contacto con ellas; y de ansiedad cuando tienen lugar separaciones o dificultades para estableces el contacto.

Dentro del ambiente familiar, el niño indica la toma de conciencia de las relaciones entre los diferentes miembros del sistema familiar. Este fenómeno posee las siguientes características:
  1. Los niños toman conciencia de que los padres comparten ciertas formas de intimidad en las que ellos no pueden participar. Esto provoca deseos de participar en ella.
  2. Los celos fraternales tienen su origen en la reestructuración del sistema familiar que supone el nacimiento del nuevo hermano, y las consecuencias que ello provoca.
  3. Estos cambios objetivos provocan en él un aumento de las conductas de apego, la aparición de conductas regresivas, etc.
Los niños tienen sentimientos de ambivalencia ante un nuevo hermano: le quieren y le rechazan
4. Pueden darse determinados errores con respecto a los celos fraternales: no explicar con anterioridad el nacimiento, sacarle de la habitación cuando llega el hermano, etc

De 3 a 6 años:
El niño va a ir progresivamente desde la vinculación afectiva o apego hacia el adulto, hacia la interacción con sus iguales. Estas experiencias les harán interiorizar una imagen y un concepto de sí mismo y, al mismo tiempo, adquirirán una valoración del propio concepto que transmiten las personas importantes a lo largo de su relación diaria. Esto representa lo que se denomina autoestima.

ETAPAS Y MOMENTOS SIGNIFICATIVOS:

  1. La aparición se la sonrisa hacia los 3 meses indica que el niño empieza a reconocer ya unos atributos superficiales del objeto
  2. La angustia a los 8 meses. El niño ya no responde con una sonrisa a cualquiera, comienza a distinguir entre conocidos y extraños.
  3. Los primeros pasos. Entre los 12 y los 18 meses el niño comienza a caminar. Este logro propiamente psicomotor tiene importantes influencias en el desarrollo intelectual
  4. Aparición del lenguaje. Gracias al cual puede empezar a construir frases lógicas y a relacionarse con los demás
  5. La crisis de oposición. Poco antes de los 3 años el niño quiere actuar por sí mismo, ser independiente
  6. El abandono del egocentrismo. Hacia los 5 años el niño comienza a darse cuenta de la existencia de otros puntos de vista diferentes del suyo y a sentir la necesidad de explicar y justificar sus ideas y actuaciones

EL PAPEL DE LOS ADULTOS:

Al poco de nacer el niño empieza a establecer relaciones con los adultos. Se debe a que la conducta de apego tiene un valor de supervivencia para los individuos. El niño establece una jerarquía de apegos hacia distintas personas, y empieza a mostrar relaciones selectivas ante las distintas personas que le rodean, por lo que hacia el sexto mes surge el miedo al extraño
En un principio el niño necesita de los adultos para que le protejan y cuiden. Son los adultos los que influyen en el desarrollo de la personalidad del niño.
Hacia los 3 años el niño tiende a que los demás le reconozcan como una personalidad social y el apego a los padres se transforma al ensancharse el radio de las relaciones interpersonales. Esta entrada en contacto con las demás personas de la sociedad permite empezar a independizarse y se haga cada vez más autónomo.
Las relaciones con los iguales también juegan un papel esencial, ya que éstos facilitan el desarrollo mediante formas inaccesibles para los adultos
Los cambios que se producen durante el primer año de vida, y los progresos que dichos cambios conllevan. Significan una continua adaptación del niño a su medio social y físico, así como un reajuste en las relaciones que establece con adultos de su entorno
El ingreso en la escuela supone para el niño un gran cambio: sale de un ambiente en el que se siente protegido y el centro de atención y se introduce en el mundo escolar, donde se le contempla, en un espacio diferente, con unos materiales y mobiliarios diferentes, con otros niños diferentes y con adultos que no son de confianza.
Los padres tienen gran influencia en este momento, ya que la adaptación de su hijo viene determinada en gran medida por cómo ellos asuman la separación
El Nuevo Marco Educativo, en los Principios Metodológicos de la etapa, recoge la importancia de esta relación:
- La familia desempeña un papel crucial en el desarrollo del niño. El centro de Educación Infantil comparte con la familia la labor educativa, completando y ampliando sus experiencias formativas. La eficacia de la Educación Infantil depende de la unidad de criterios en los distintos momentos de la vida del niño, en casa y en la escuela. Para que esto sea posible es necesaria la comunicación y coordinación entre educadores y padres:
- Mediante el intercambio de información, familia y educadores tratan de guiar y facilitar la incorporación y adaptación del niño al centro
- La colaboración de los padres no se debe limitar al periodo de adaptación, sino que debe continuar a lo largo de todo el proceso educativo
La función de los educadores será la de facilitar y orientar a los padres en esta colaboración y, respecto al niño, cubrir todas las necesidades y estimular y potencia el desarrollo de todas sus capacidades, valores y hábitos atendiendo a los criterios metodológicos adecuados a esta etapa.


Fuente: Tema 1: "Características generales del niño y la niña hasta los 6 años. Papel de los adultos" (Temario Oposiciones Infantil)
Tema 3: "El desarrollo afectivo de los niños de los cero a los seis años" (Temario Oposiciones Infantil)